El volcán Tungurahua y sus erupciones afectan
negativamente a la salud de los habitantes de la zona
y en concretola de los niños y niñas.

No existían lugares seguros para la alimentación de los
niños, problema agravado por la presencia de cenizas
tóxicas en constante suspensión.

Actualmente se está terminando la construcción de 7
comedores escolares donde los niños y niñas podrán
alimentarse en condiciones higiénicas básicas.

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